
Entonces que tal hacer un video donde puedas mostrar lo que te gusta, te emociona y te inspira.
Lo que te hace recordar, te hace soñar, desear y decir: este es mi Chile.

Entonces que tal hacer un video donde puedas mostrar lo que te gusta, te emociona y te inspira.
Lo que te hace recordar, te hace soñar, desear y decir: este es mi Chile.

Tengo muchas cajas, cajitas y cajitas más chicas todavía. Me gusta guardar mis cosas en estos lugares cerrados y escondidos que sólo yo reconozco, por su diseño, su altura, su color. Cada una de ellas guarda de algún modo un secreto, que no es un secreto en si, ya que las cajas las puede abrir quien quiera, pero ahí están ellas, cerradas esperando que alguien las abra.Hoy buscaba un poema que un día me hizo mi hija en mi caja de recuerdos y al abrirla, como tenia que pasar, todos los recuerdos que estaban en ella aparecieron.
Recuerdos de manos chiquititas escribiendo en papelitos con letras que casi no conocían pero que ya decían lo que sentían.
Recuerdos de cumpleaños, de fiestas, de buenos deseos.
Recuerdos de cada año que pasaba y venia con una carta, una tarjeta, un beso.
Recuerdos que venían de lejos o de cerca y que eran escritos sin fechas para el recuerdo.
Las manos de mis niños con sus letras más firmes diciendo lo mismo que habían dicho siempre, diciendo lo que sentían.
Papelitos guardados sólo porque un día uno de mis niños dibujo una florcita y escribió un beso.
Cuantos recuerdos tienen mis cajas de recuerdos.
Cuantas palabras, voces e imágenes vuelven solo con abrirlas, cuantos momentos felices guardados para siempre.
Cuanto te recuerdo, aunque no abra las cajas de recuerdo, pero es en ellas que encuentro tus letras, tus cartas y de algún modo nuestra historia y hay días en que me gusta abrir la tapa y dejar que vengan todos los recuerdos.
Ausente (relojito):
Cuando vemos esta etiqueta pueden significar dos cosas:
Primera, que efectivamente la persona está ausente, o sea, no se saca nada con tratar de hablar con ella, no le responderá.
O puede querer decir, sólo me pinche si es algo realmente importante, porque estoy "ausente" para conversar.
Vuelvo en seguida (relojito también)
Será que esto necesita explicación? Bueno, como son informaciones, expliquemos. Vuelvo en seguida significa, en este momento no estoy aquí. Aquí, puede ser en sentido figurado, ¡¡metáfora!!
Puede ser que la persona esté en otro lugar también en sentido concreto, pero como todo esto es virtual da lo mismo.
Si de verdad quiere demasiado, con una urgencia enorme conversar con esta persona, pínchela y diga asi: Estas? volviste?
Porque puede pasar que se le haya olvidado cambiar el letrerito, esto también ocurre
Si la persona no le responde, espere, tenga calma, seguro que volverá en algún momento.
Salí a comer (relojito tambieeeeennn, poco creativos estos señores):
Ay! otro que es difícil de explicar. Pero bueno, digamos así, salí a comer significa: estoy haciendo lo que me corresponde en algunas horas del día. Puede ser al desayuno, almuerzo, media tarde, noche y para los noctámbulos de madrugada.
Significa también no me he ido totalmente, vuelvo!!
No pinche, no haga nada, deje si quiere a lo más un recadito simpático tipo: Provecho!! Salud!!
Valen las normas anteriores dadas en Ausente y Vuelvo en seguida, la persona se puede haber olvidado de cambiar el aviso, puede pasar, no es algo tan grave, bien o mal estamos hablando de conversaciones virtuales, pinchando monitos y mandando caritas. Si es algo realmente importante lo que le quiere decir, mande un correo o llame por teléfono.
Al teléfono (signo menos rojo/ no entrar)
¿Has tratado de hablar por teléfono y al mismo tiempo responder, con una mano, a alguien que insiste en conversar aunque esté el letrerito puesto?
Por eso existe este letrerito!!
Por más que algunas personas (las mujeres principalmente) sean capaces de conversar de muchas cosas al mismo tiempo, con las manos ocupadas esto a veces es mucho mas difícil.
Esta bien, es cierto, existen esas cosas para ponerse en los oídos, pero si se pone el letrerito es porque la persona quiere s-o-l-a-m-e-n-t-e hablar por teléfono ¿capicce?
Ahora por fin el más importante de todos, el único que empieza la frase con un NO
No disponible (signo menos rojo/ no entrar) ¿puede ser más obvio?
Después de investigar arduamente llegamos a la conclusión que en el idioma mesengueres disponible y su opuesto no disponible significa:
No puedo, no quiero o no tengo ganas de conversar contigo en este momento.
Estoy ocupado, estoy trabajando, estoy leyendo, estoy jugando, estoy cantando o estoy escribiendo.
También puede ser, estoy conversando con otra persona por lo tanto no estoy disponible para otros diálogos por ahora.
Este letrerito no permite, en principio, ningún un tipo de invasión a no ser que el o la persona que lo tenga puesto tenga por hábito olvidarse de sacar los letreritos y bueno, esto es otra historia. Y, sólo si, la persona en cuestión inicia un dialogo, es permitido conversar.
Esta es 
Natalina llega siempre en navidad. Viene cargada de galletas, dulces, flores rojas y buenos deseos. Yo no sé si es por las galletas que trae o si es por ella misma, pero cuando aparece la casa se llena de aromas. Todo huele a canela, jengibre y un poco de anís, almendras y nueces. Parece que se siente un poco de aroma de infancia. Es raro, pero es así. Cuando se va, después de las fiestas, la casa por un tiempo siente mucho su falta, recuerda sus olores y piensa: ojala que llegue luego navidad para tenerla otra vez en casa.

Es eso lo que ella regala, brillo. ¿Que más quiero?

Yo tengo mucha familia. Y no hablo de una familia cualquiera, hablo de una familia e-n-o-r-m-e. Dudo de verdad que muchas personas tengan una familia del porte de la mía.
Tengo papá, mamá, hermano, hermanas, primos por cantidades industriales, todavía me queda una abuela y como si esto fuera poco muchos tíos y tías. De estas si que tengo demasiadas, muchas pero muchas tías. La cantidad de tíos, creo que por una cuestión de selección natural, es menor.
Todavía no se bien si es la abundancia de tías lo que las hace tan presentes en la vida familiar o si es por la calidad de sus características, ya que sin duda alguna, cada una de ellas vale por tres, y les prometo que no son pocas.
Y como si todo esto no fuera suficiente, además tengo un montón de sobrinos y sobrinas. Los hijos de mis hermanos y los hijos de mis primos que no sé bien en que categoría ponerlos. Tenemos un desacuerdo familiar en esta casta, algunos piensan que son sobrinos otros dicen que son primos en segundo grado, yo para hacer mas corto el cuento los considero familia.
Mis primos están repartidos por varios rincones del país y del mundo, lo que es una suerte cuando quieres viajar ya que siempre tienes un lugar donde puedes llegar. Ah! porque me olvidé de explicar un detalle importante, no importa cuantos seamos en nuestra familia. No importa si no nos vemos hace diez años o si por algún azar del destino ni siquiera llegamos a conocernos. En nuestra familia, somos familia así mismo, siempre.
Tengo primos en casi todas las áreas profesionales que se puedan imaginar lo que también es una suerte ya que necesitando algo siempre hay un primo o una prima para solucionar un problema y obviamente una tía por detrás moviendo una red para agilizar la solución.
Es bueno aclarar en este momento que ni siempre las soluciones son las que esperabas ya que la interferencia de la red-tías a veces resulta un poco complicada, pero, la intención es siempre la mejor
Mis tías son personajes dignos de estudio. Cuando la ciencia apenas pensaba en redes, ellas ya habían formado la suya. Un ejemplo, si quieres hacer llegar una noticia rápidamente nada mejor que conversar con una tía mia. Puedes estar seguro que en menos de 24 horas el asunto estará en los 5 continentes (o por lo menos donde esté alguien de la familia o algún conocido interesado) y esto sólo funcionará mejor y más rápido si pides que sea secreto.
¡¡Pero no me mal interpreten!! No hay mala intención en hacerlo. Comunicar y es el objetivo de las redes, acuérdense siempre de esto.
Así también puedes contar con ellas, mis tías, incondicionalmente. No hay nada en este mundo que una tía no haga por ti. Tenemos reglas muy claras en mi familia. Los parientes son y están para: hablar mal de los otros, hacer mucha comida y fiestas, recordar el pasado contando las historias para los mas jóvenes y ayudar siempre. Como somos tantos, la verdad no es muy difícil cumplir la regla, casi siempre hay uno por lo menos disponible, lo que es un alivio para el resto
Como en todas las familias que conozco en la mía también hay de todo. Hay locos, hay los que encuentran que los otros son locos, hay ricos y pobres, hay los que gustan algunas cosas que es mejor no hablar aquí. Hay los que tienen los mismos gustos y hay los que pelean por gustos diferentes. Hay algunos sabios y otros que no son tanto. Lo que hay de diferente en mi familia es que como somos tantos hay más de todo o quizás, hay por lo menos uno de cada cosa que existe, o casi.
Esa es la suerte de que seamos tantos… o la mala suerte. ¿Quién sabe?
Esta es mi suerte, haber nacido en esta familia.
pd: la foto muestra un pequeño almuerzo familiar

Hace un año atrás decidí, todavía no se bien porque o quizás si lo se bien, tener este blog.
Hace un año, siguiendo unos consejos, que aunque a veces pensamos que no sirven de mucho, otras veces nos ayudan a cambiar y a cambiar tanto y de tal manera nuestra mirada que cuando me observo en aquel momento, un año atrás y ahora, sonrió feliz por haberlo escuchado.
Hace un año atrás con mucho miedo busque los recursos para empezar a caminar de nuevo.
Todavía caigo, me levanto, camino un poco y caigo de nuevo. Pero no me importo ni me exijo mucho más. Tengo sólo un año de caminar y se bien que es sólo una cuestión de tiempo.
Hace un año atrás no conocía personas que conozco hoy que me han dado la mano y me han ayudado a andar.
Hace un año atrás no imaginaba las puertas que se abrirían realizando sólo un cambio.
Hace un año atrás no cantaba tanto.
Hace un año era la misma que soy hoy pero no soy la misma que hace un año.
Fue un buen año
Un feliz año
Lleno de cambios.
Algunos deseados, otros no.
Algunos bienvenidos, otros no tanto.
Hace un año atrás no imaginaba que un día escaria escribiendo sobre este año
Hace un año atrás escribía mis primeras frases a la deriva como seguí haciéndolo durante todo el año.
Hace un año atrás abrí una puerta, y como tenia que suceder por ella entró el viento que abrió las ventanas y por ellas entraron el sol, las estrellas, las palabras y el canto.
Es por esto que celebro estos días, este mes, este aniversario.
Por las palabras, las músicas, los cantos, las manos amigas las de siempre y las nuevas.
Por un nuevo año
Por más cambios
Por más palabras
Más cantos
Más poesía.
¡¡Feliz cumpleaños!!
Gracias Ettiene y gracias a mis niños que desde siempre están a mi lado

Creo que todos tenemos algún recuerdo de infancia con helados. Algunas vez fuimos premiados con alguno o quizás castigados, lo que es un recuerdo peor, y no nos dejaron tomar un exquisito helado porque nos portamos mal o porque hacia frío o estábamos resfriados. Todavía no entiendo esa relación que algunas personas hacen entre hacer frió y no tomar helados. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra digo yo?
Pero tomar helados no es solo eso, parece que a nuestro cerebro también le gusta tomar helados. En una investigación realizada por
Pero esto no es todo. Todavía pienso que hay mas sobre tomar helados. Tomar helados hoy en día no es algo tan fácil. Todavía me acuerdo de la época cuando con mi amiga juntábamos unas monedas y toda la duda se resumía en frutilla o bocado. Después aparecieron las heladerías con todos sus sabores nuevos y exóticos y ahí la cosa se empezó a complicar un poco. Hoy en día son tantos los sabores y tantas las heladerías que decidir que tomar es una tarea que requiere bastante trabajo o placer, depende de cada uno y este el punto donde quiero llegar.
¿Cómo escogemos nuestros helados?
Creo que uno puede tener una pequeña idea sobre una persona o sobre si mismo si la observa o se observa escogiendo helados.
Así, me ha tocado ver algunas personas que no se les gusta probar un helado nuevo. Son fieles a su sabor de toda la vida, la misma marca y si es posible la misma heladería. Entran decididos en la heladería, piden sin ninguna duda y sin mirar para el lado el sabor que quieren y salen contentos con su sabor conocido y seguro.
También he visto los que miran con ganas los otros sabores y se pasean por todo el mostrador mirando los otros helados pero parece que no se atreven a pedir una prueba por lo menos para ver si les gusta y al final con una pequeña, una sutil resignación piden otra vez el conocido de siempre.
Otros piden para probar algunos sabores diferentes, algunos les agradan otros no, pero al final vuelven a su sabor antiguo, aquel viejo amigo conocido. Pero quien sabe la próxima vez…
Bien interesante me parecen eses que llenan de otras cosas sus helados, galletas, salsas, dulces, cremas y frutas. Al final el helado es lo que menos cuenta, pero sus helados son siempre muy bonitos, coloridos, lúdico y principalmente enorme. Creo que aquí lo que cuenta es el tamaño, cuanto más mejor.
Y hay también aquellos que prueban varios sabores, aprecian con calma los nuevos que no conocían, prueban otra vez los que podrían haber olvidado, sólo para comparar. Meditan bastante y piden para probar otra vez si es posible. La decisión es importante, bien o mal es un helado, el cerebro lo agradecerá. Por fin escogen entre el que más les gustó en ese momento.
A veces, como es muy difícil decidir, escogen dos sabores y salen como todos los otros sonriendo, felices y contentos con su helado, sintiéndose premiados por haber escogido un helado.
Tomar helados es algo serio y es serio porque para algunos, para los que nos gustan los helados, son minutos de felicidad, son recuerdos de infancia, son momentos de tomar decisiones, de arriesgar algo nuevo, de recordar lo antiguo, de cambiar algo, si es que queremos o de mantener lo que deseamos con una pequeña frase:
¡Quiero un helado!

Estoy tan contenta me dice M. cuando llega hoy después de sus vacaciones ¡conocí al hombre de mi vida!