
And anytime you feel the pain
Hey Jude, refrain
Don't carry the world upon your shoulders
For well you know that it's a fool
Who plays it cool
By making his world a little colder
para mi amiga


Caminaba rápido ya que estaba atrasada. Venia con mis manos ocupadas por libros, bolsas, cartera y carpetas cuando ella, sin que yo la notara, me para y me pregunta.
¿Cómo te llamas?
Le sonrió y respondo, Catalina ¿y tu?
Yoko Ono, me dice, mientras abraza mis piernas y me sonríe con un diente menos.
Me desprendo de mi carga para poder abrazarla cuando ella ya pregunta otra vez:
¿y tu de donde vienes?
De mi casa, digo
Yo vengo de la guata de mi mama, me dice riendo.
Y nos abrazamos dándonos besos.
Me acompaña de la mano hasta la puerta, me manda besos con su manito y me promete que me esperará a la salida.
Mi Yoko Ono, la que conocí hoy, tiene el pelo muy crespo, le faltan algunos dientes en su sonrisa morena y no se si ya canta.
Yoko Ono me hizo sonreír hoy en la mañana y me hizo parar por algunos minutos, con sus besos y abrazos, para recordar que un niño vale más que todo, más que cualquier palabra.
Ausente (relojito):
Cuando vemos esta etiqueta pueden significar dos cosas:
Primera, que efectivamente la persona está ausente, o sea, no se saca nada con tratar de hablar con ella, no le responderá.
O puede querer decir, sólo me pinche si es algo realmente importante, porque estoy "ausente" para conversar.
Vuelvo en seguida (relojito también)
Será que esto necesita explicación? Bueno, como son informaciones, expliquemos. Vuelvo en seguida significa, en este momento no estoy aquí. Aquí, puede ser en sentido figurado, ¡¡metáfora!!
Puede ser que la persona esté en otro lugar también en sentido concreto, pero como todo esto es virtual da lo mismo.
Si de verdad quiere demasiado, con una urgencia enorme conversar con esta persona, pínchela y diga asi: Estas? volviste?
Porque puede pasar que se le haya olvidado cambiar el letrerito, esto también ocurre
Si la persona no le responde, espere, tenga calma, seguro que volverá en algún momento.
Salí a comer (relojito tambieeeeennn, poco creativos estos señores):
Ay! otro que es difícil de explicar. Pero bueno, digamos así, salí a comer significa: estoy haciendo lo que me corresponde en algunas horas del día. Puede ser al desayuno, almuerzo, media tarde, noche y para los noctámbulos de madrugada.
Significa también no me he ido totalmente, vuelvo!!
No pinche, no haga nada, deje si quiere a lo más un recadito simpático tipo: Provecho!! Salud!!
Valen las normas anteriores dadas en Ausente y Vuelvo en seguida, la persona se puede haber olvidado de cambiar el aviso, puede pasar, no es algo tan grave, bien o mal estamos hablando de conversaciones virtuales, pinchando monitos y mandando caritas. Si es algo realmente importante lo que le quiere decir, mande un correo o llame por teléfono.
Al teléfono (signo menos rojo/ no entrar)
¿Has tratado de hablar por teléfono y al mismo tiempo responder, con una mano, a alguien que insiste en conversar aunque esté el letrerito puesto?
Por eso existe este letrerito!!
Por más que algunas personas (las mujeres principalmente) sean capaces de conversar de muchas cosas al mismo tiempo, con las manos ocupadas esto a veces es mucho mas difícil.
Esta bien, es cierto, existen esas cosas para ponerse en los oídos, pero si se pone el letrerito es porque la persona quiere s-o-l-a-m-e-n-t-e hablar por teléfono ¿capicce?
Ahora por fin el más importante de todos, el único que empieza la frase con un NO
No disponible (signo menos rojo/ no entrar) ¿puede ser más obvio?
Después de investigar arduamente llegamos a la conclusión que en el idioma mesengueres disponible y su opuesto no disponible significa:
No puedo, no quiero o no tengo ganas de conversar contigo en este momento.
Estoy ocupado, estoy trabajando, estoy leyendo, estoy jugando, estoy cantando o estoy escribiendo.
También puede ser, estoy conversando con otra persona por lo tanto no estoy disponible para otros diálogos por ahora.
Este letrerito no permite, en principio, ningún un tipo de invasión a no ser que el o la persona que lo tenga puesto tenga por hábito olvidarse de sacar los letreritos y bueno, esto es otra historia. Y, sólo si, la persona en cuestión inicia un dialogo, es permitido conversar.
Esta es 
Natalina llega siempre en navidad. Viene cargada de galletas, dulces, flores rojas y buenos deseos. Yo no sé si es por las galletas que trae o si es por ella misma, pero cuando aparece la casa se llena de aromas. Todo huele a canela, jengibre y un poco de anís, almendras y nueces. Parece que se siente un poco de aroma de infancia. Es raro, pero es así. Cuando se va, después de las fiestas, la casa por un tiempo siente mucho su falta, recuerda sus olores y piensa: ojala que llegue luego navidad para tenerla otra vez en casa.

Es eso lo que ella regala, brillo. ¿Que más quiero?

Y a veces colgando de una nube me agarro a ti de ojos cerrados esperando que un cometa pase y nos lleve, quizás donde, mientras las estrellas sin entender nada nos miran y dicen:
-Tsc, tsc, tsc. Que locos. ¡¡No ven que se pueden caer!!

Dice el tango que 20 años no es nada y que el tiempo pasa veloz, pero si vuelvo 30 años atrás, las vivencias se acumulan aún más. Volver 30 años me han significado un sin fin de añoranzas y buenos recuerdos muchos de los cuales no tendría si no fuera por la ayuda de buenas amigas que están ahí para rehacer contigo el camino de vuelta.
Hace 30 años salimos del colegio, felices de la vida por terminar esa etapa. Felices por que no tendríamos que usar mas el horrible jumper hasta las rodillas y que algunas más creativas se las arreglaban para acortarlo a la salida del colegio con camuflados cinturones. Felices por que no tendríamos que asistir nunca mas al acto patriótico todo santo lunes desde que por motivos ya conocidos esto apareció en nuestra rutina. Felices porque nunca más estudiaríamos aquellas cosas que nos parecían totalmente inútiles para nuestra vida. Felices por que teníamos buenas amigas y eso sería para siempre. Felices por que a esa edad teníamos toda la vida por delante y era seguro que conseguiríamos todo lo en ese momento soñábamos.
Treinta años se pasaron desde esos felices días y la vida en estos treinta años fue como tenia que ser. Una vida, que si en algunos momentos fue un soplo en otros se encargo da blanquearnos la sien.
Nos encontramos todas hace algunas semanas después de 30 años en una gran fiesta. Éramos más de 100 mujeres felices de encontrarnos otra vez. Felices de escuchar como fue la vida de cada una en estos 30 años, felices de saber los logros alcanzado y tristes al conocer los episodios que nos habían dejado marcas. Felices de estar juntas de vuelta al colegio que nos vio crecer y transformar en las jóvenes felices que salimos y ahora nos veíamos como mujeres felices y nostálgicas por estar en sus pasillos de nuevo.
El encuentro fue marcado por una pregunta constante ¿Cómo estas? y la respuesta fue, la mayoría de las veces, verdadera. Como de verdad estábamos, como sentíamos que había sido la vida en estos últimos años. Y con esa cualidad que caracteriza a las mujeres, historias de vida completa se podían contar en menos de 5 minutos. Éramos demasiadas, queríamos conversar con todas.
Me di cuenta que no importaba cuantos títulos algunas podíamos o no tener, cuantos hijos o nietos podíamos mostrar orgullosas en fotografías, cuantas carreras de suceso o cuantas historias de fracasos, cuantas empresas, trabajos, casas, cuantos maridos, pérdidas o separaciones, cuantas penas o alegrías. Al final seguíamos siendo las mismas que un día dejamos el colegio.
Las mismas por un lado pero diferentes por otro. Diferentes porque aprendimos durante la vida, en estos 30 años, que la felicidad se construye día a día y que tenemos que buscarla. Aprendemos que mucho de lo que estudiamos si nos sirvió para la vida e incluso decidimos aprender un poco más. Aprendemos que la amistad se cultiva así como el amor. Descubrimos que reencontrarnos con el pasado con el calor y la alegría de un encuentro como el nuestro nos deja un gusto dulce y nostálgico de una época donde éramos felices y ahora lo somos por vernos y preguntarnos ¿Cómo estas?
Y lo mejor…sabiendo que hay muchas que quieren saber de verdad como estás y como lo has pasado en 30 años.
Según algunos estudios una red de amigos nos ayuda a tener bien estar, salud psíquica y aumentan nuestra expectativa de vida.