sábado, abril 03, 2010
La ciencia, dos buenas noticias!
domingo, agosto 19, 2007
Memoria, libros y una pasión

Tengo entre mis recuerdos algunos momentos donde me veo sentada en el escritorio de mi abuelo. Todavía no sabía leer pero me entretenía jugando a “leer” libros enormes con tapas de cuero rojas y letras doradas.
No me acuerdo como fue que aprendí a leer o a escribir. Me acuerdo de juntar letras y dibujarlas y así formar palabras que algo significaban, pero lo que si recuerdo bien es la felicidad del día que me regalaron “El tesoro de
Recuerdo como era divertido Papelucho y como fue triste Platero. Lloré y reí con Mujercitas, me aventuré por ríos con Tom Sawyer, viaje para mundos enormes y pequeños con Gulliver y un poco después, sufrí de amores leyendo a las hermanas Bronté.
Los libros todavía siguen siendo mis grandes amigos, todavía la experiencia de mi niñez me acompaña y aunque sus páginas no sean tan blancas, sus tapas no sean de cuero y con letras doradas mis libros también tienen su olor, olor a nuevo, olor a viejo, olor a libros.
Hoy en día, juego a leer leyendo y algunas veces hasta escribiendo algunas palabras con un poco más de sentido ya que hoy alcanzo todas las teclas y al hacerlo, recuerdo a mi abuelo y algo que él me decía.
Y todo esto que escribí es sólo para recodar que tenemos memoria, tenemos nuestros recuerdos, pero es en los libros que la memoria de la humanidad está guardada.
Basta abrirlos y encontrar algo así:
“Un libro se hace a partir de un árbol. Es un conjunto de partes planas y flexibles (llamadas todavía "hojas") impresas con signos de pigmentación oscura. Basta echarle un vistazo para oír la voz de otra persona que quizás murió hace miles de años. El autor habla a través de los milenios de modo claro y silencioso dentro de nuestra cabeza, directamente a nosotros. La escritura es quizás el mayor de los inventos humanos, un invento que une personas, ciudadanos de épocas distantes, que nunca se conocieron entre sí. Los libros rompen las ataduras del tiempo, y demuestran que el hombre puede hacer cosas mágicas.”
Cosmos, capitulo 11 La persistencia de la memoria
Porque después de haber leído a Carl Sagan el mundo nunca más será el mismo, será mejor y aunque él no esté más aquí su memoria siempre estará en sus libros.